<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Sanarte</title>
	<atom:link href="http://www.sanarte.cl/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.sanarte.cl</link>
	<description>Un Espacio para tu Bienestar</description>
	<lastBuildDate>Tue, 31 Jan 2012 03:34:00 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.0.1</generator>
		<item>
		<title>Amores de verano</title>
		<link>http://www.sanarte.cl/2012/01/amores-de-verano/</link>
		<comments>http://www.sanarte.cl/2012/01/amores-de-verano/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 31 Jan 2012 03:34:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mónica López</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.sanarte.cl/?p=1040</guid>
		<description><![CDATA[Las vacaciones en verano huelen a brisa marina, la naturaleza llama a explorarse, dan ganas de escaparse a lugares lindos, salir de la rutina, descansar hasta tarde incluso hasta con siestas, retomar aquel libro que estaba perdido entre papeles, ver más cine y teatro, disfrutar más amanecidas con amigos o pareja sin pensar que al [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong> </strong></p>
<p><a href="http://www.sanarte.cl/wp-content/uploads/2012/01/Un-amor-de-verano.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-1041" title="Un amor de verano" src="http://www.sanarte.cl/wp-content/uploads/2012/01/Un-amor-de-verano-300x300.jpg" alt="" width="300" height="300" /></a>Las vacaciones en verano huelen a brisa marina, la naturaleza llama a explorarse, dan ganas de escaparse a lugares lindos, salir de la rutina, descansar hasta tarde incluso hasta con siestas, retomar aquel libro que estaba perdido entre papeles, ver más cine y teatro, disfrutar más amanecidas con amigos o pareja sin pensar que al día siguiente deben levantarse temprano, hacer cosas nuevas y dentro de todo ese movimiento la posibilidad de conocer gente nueva aumenta también.</p>
<p>El estrés queda atrás, tendemos a estar más tranquilos, relajados, con una disposición más positiva y abierta hacia el disfrute, lo cual hace que la posibilidad de conocer otras personas, hacer nuevas amistades o incluso iniciar un romance fluyan mucho más. Lo interesante es que, como ya muchos nos hemos dado cuenta en base a la experiencia, nunca puedes saber si aquella amistad o romance durará sólo el verano o tomará fuerza y permanecerá a lo largo del tiempo.<br />
<span id="more-1040"></span><br />
En los adolescentes esto incluso cobra más intensidad, ya que ellos tienden a tener mayores oportunidades de conocer gente nueva en el verano y están más abiertos a comenzar romances sin mayores proyecciones, pero también está el tema de que muchas veces la ilusión con la que se viven estas relaciones puede traer corazones rotos también… sobretodo si la pareja no vive en el mismo lugar. Más de una mamá y papá se pregunta llegando a Marzo (y su realidad), “¿y qué hago ahora con mi hija que llora y llora porque vivimos en Arica y su nuevo amor vive en Puchuncaví?”. Demás está decir que esto no siempre les ocurre sólo a los adolescentes… Es por eso que aquí les escribo algunas ideas sobre cómo vivir estos amores, cómo orientar, apoyar y acompañar a quienes los viven y rescatar de esta experiencia algo positivo para la vida:</p>
<p><strong>- Tomar el riesgo o no. Una decisión: </strong>Si conocemos alguien nuevo en el verano y existe atracción, debemos anticiparnos y entender que toda decisión conlleva una oportunidad y un riesgo.  Así, si decidimos comenzar una relación, podemos disfrutar de un romance y compartir experiencias agradables con otro durante un tiempo, quizás podamos mantener la relación o llegar a ser amigos después o incluso reencontrarnos en los veranos si se frecuenta constantemente ese lugar, pero no es algo que podamos saber con certeza. Por esto, es importante asumir que probablemente el romance dure lo que duran las vacaciones (sobretodo si viven en lugares muy distantes) y regular las expectativas, para que así sea una experiencia positiva más que algo que luego queramos olvidar por sentirnos traicionados en nuestras ilusiones.</p>
<p>En este contexto, es clave mirarse y detenerse a pensar qué tan bien nos puede hacer una relación de este tipo en el momento vital en que estamos, probablemente si estamos vulnerables, tendemos a ser más bien dependientes, nos sentimos solos y necesitamos a alguien de quien aferrarnos, o estamos pasando por un momento doloroso y requerimos contención, un amor de verano puede ser un riesgo alto de que luego, si la ilusión de mantener algo más serio, profundo o estable no se cumpla, nos derrumbe emocionalmente.</p>
<p>Bajo la luna, caminando por la orilla de la playa surgen las frases y promesas más románticas, por eso que estos amores pueden ser inolvidables, pero si bien no hay que vivirlos con miedo, escepticismo y distancia (pues se perdería toda magia), hay que regular un poco cuánto entregamos, darse la oportunidad de poco a poco ir conociendo al otro y no buscar contarse toda la vida en 5 días, para así cuidarnos también y no sufrir en exceso si llega a acabarse.</p>
<p>De todos modos, muchas veces es mejor vivir la ilusión y el enamoramiento, aunque después se termine, a no haber vivido nunca estas emociones. Pero cada quien se conoce y sabe cuál es su momento, cuándo puede y quiere hacerlo, cuánto riesgo está dispuesto a asumir en cada situación y con quién quiere hacerlo. Quizás puede transformarse en un gran amor, o en una semilla que años más tarde en otra etapa puede volver a germinar si hay un nuevo reencuentro, o quizás sólo se quede en los recuerdos de un amor fugaz de verano, como sea, si decidimos intentarlo, podemos buscar que sea hermoso mientras dure.</p>
<p><strong>- Fidelidad y honestidad: </strong>Otra razón para regular expectativas e ilusiones, es entender que muchas personas que viajan a un lugar distinto de donde viven y sienten que conocen a alguien que probablemente no volverán a ver, o que si inician un romance de verano nadie de su círculo cotidiano se enterará, pueden tender a mentir o a mostrarse como alguien que no son. Así, muchos dicen ser “solteros sin compromiso”, cuando en realidad son más bien “viudos o viudas de verano” como se les suele llamar. Sus parejas estables, ya sean pololas/os o esposas/os pueden estar en casa esperando su llegada y por ende, para evitar ser buscados una vez terminado el romance (sobretodo ahora que en facebook es más fácil), pueden inventar personajes, con nombres, ocupaciones, teléfonos, mails y toda una vida que no es…</p>
<p>Lamentable escenario, pero no dista mucho de algunas experiencias que pueden ocurrir en estas condiciones. Por este motivo, cobra mayor relevancia disfrutar el aquí y el ahora, pero buscando un equilibrio entre vivir la magia del romance y no hacerse demasiadas expectativas con el galán o princesa que vienen recién conociendo. Si la persona te interesa como para mantener una relación más allá del verano, ve primero qué tan dispuesta está y anda entregándole tu confianza poco a poco a medida que pase el tiempo, vayan construyendo la oportunidad de conocerse y no dejen de estar alerta para poder tomar distancia a tiempo si vemos que el otro nos va esquivando y nos demuestra que su objetivo quedó en el verano y no desea incluirnos en su mundo de “no vacaciones”.</p>
<p><strong>- La decisión de mantener la relación: </strong>Si ambos lo deciden o simplemente las llamadas y encuentros no se acaban luego de terminadas las vacaciones, fluyendo todo hacia una relación más estable, es una experiencia gratificante en sí, pero se debe entender que es normal cierta desilusión respecto a lo distinto que puede ser a lo vivido en el verano. En este sentido, al llegar a retomar nuestras actividades (estudios o trabajo, principalmente), el tiempo que queda para destinar a la relación es menor, el entorno es otro, el estrés puede aumentarse, se retoman las relaciones familiares y sociales habituales, y el mundo personal de cada uno empieza a cobrar una vida que era desconocida hasta entonces, lo cual puede requerir una capacidad de adaptación mayor. Aquí toda la idealización que nos podíamos haber hecho sobre ese otro tan atractivo empieza a diluirse para poder verlo más bien con sus sombras y luces, pudiendo ser una desilusión que lleve a romper la relación o algo lo cual puede superarse si logramos ver al otro de forma más íntegra y entendemos empáticamente que al otro también puede estar pasándole algo similar, pudiendo construir una relación más sólida desde la idea de ir conociéndose y aceptándose tal cual son.</p>
<p>Ahora si a todo esto sumamos el que muchas parejas deciden intentar mantenerse unidas, pese a las distancias, puede hacer las cosas más difíciles, pero a su vez es toda una experiencia, pues la nostalgia, el deseo de volver a verse, los mensajes y llamadas avivan la pasión, la relación se resguarda de la costumbre y la rutina, los encuentros están centrados en el disfrute del otro y al menos en un inicio puede ser una ilusión hermosa de vivir, pero con el tiempo, si los encuentros son pocos, la falta de presencia en la vida cotidiana, la sensación de tener una pareja “ausente” o “fantasma”, la falta de recuerdos e historias compartidas a través del tiempo (pensando que es alguien al cual acabamos de conocer), empieza a enfriar la relación hasta que ya el enamoramiento cede a la resignación y a la ruptura final o llega alguien más cercano que nos muestra la ventaja de una relación donde el encuentro real entre dos personas, más allá del mail, facebook o teléfono, puede prevalecer y hacernos decidir que queremos algo distinto. Aunque siempre hay casos de quienes rompen las distancias y mantienen relaciones que finalmente llegan a durar toda la vida, decidiendo uno de los dos mudarse al lugar donde vive el otro, pues con el tiempo se dan cuenta que no quieren mantenerse más separados. Amores que comenzaron un verano y nunca terminaron suelen ser más de los que podemos imaginar.</p>
<p><strong>- Darle valor a la experiencia: </strong>los amores de verano pueden ser minimizados o vistos como una ilusión pasajera por terceros ajenos a lo vivido y que ven con otra óptica (menos romántica y más objetiva o racional) la situación. Pero es clave darles un lugar importante, valorar su significado, no burlarse por ejemplo de la hija o hijo ni castigarlo obligándolo a terminar una relación a distancia “para que no sufra después”, sino más bien puede ser de ayuda acompañarlo en el proceso, escuchar sus historias e inquietudes, orientarlo en regular sus expectativas, sentir respeto hacia sus sentimientos y apoyarlo si sufre porque terminó y él o ella querían continuar. Es esencial comunicarse, conversar con tus hijos sobre lo que están viviendo, para que así puedan rescatar lo mejor de la experiencia, aprendizajes para posteriores relaciones, ideas sobre lo que quieren y no quieren, recuerdos que atesorarán y cosas que dejarán atrás. Es probable que con el tiempo puedan superarlo, pero dentro de las cosas que quedarán serán cómo sus padres supieron estar ahí cuando lo necesitaban.</p>
<p>Por otra parte, si viviste un amor de verano que no trascendió, pese a tus deseos de mantenerlo, en un primer momento puede dominar la rabia o la pena basada en la desilusión y podemos decidir enterrar lo vivido, tratándolo de olvidar. Creo que aquí es importante pensar más allá y valorar lo bueno. No existen experiencias totalmente negativas, es importante filtrar, mantener la objetividad y que un desaire no destruya nuestra idea de quienes somos ni nuestra autoestima, sino que nos enseñe y nos entregue, que mantengamos o desarrollemos la capacidad de rescatar lo mejor de una experiencia.</p>
<p>Finalmente, los amores de verano pueden ser tan hermosos y excepcionales pues se dan en un entorno generalmente bello, centrado en el disfrute, donde el tiempo libre es mayor y se vive en una burbuja que suele ser lejana a la realidad, donde el compromiso, el nombre o la duración de la relación no es tema y la conciencia de que se puede acabar pronto hace que cada uno de lo mejor de sí para que los días juntos sean una experiencia grata, si el tiempo será breve, no vale la pena discutir, entrar en celos o diferencias graves, se tolera lo que no se toleraría quizás en el día a día y el sentido del humor y el relajo ayuda a que todo sea más placentero. La clave está en saber despedirse de ellos cuando vemos que no hay posibilidad de que trasciendan, aceptando su término y valorando lo que sí existió, más que centrarse en lo que no siguió. Con eso en mente, sólo queda disfrutar y esperar que estás vacaciones nos traigan lo mejor, ya sea con un nuevo amor o sino, con nuevos amigos o experiencias que nos hagan empezar nuevamente este año laboral o académico recargados y con una actitud que delate nuestra sonrisa, no sólo visible en el rostro, sino también la que llevamos en el alma.<!--more--></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.sanarte.cl/2012/01/amores-de-verano/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Reflexiones sobre la amistad y la importancia de aprender a cuidarla</title>
		<link>http://www.sanarte.cl/2012/01/reflexiones-sobre-la-amistad-y-la-importancia-de-aprender-a-cuidarla/</link>
		<comments>http://www.sanarte.cl/2012/01/reflexiones-sobre-la-amistad-y-la-importancia-de-aprender-a-cuidarla/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 28 Jan 2012 22:06:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mónica López</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.sanarte.cl/?p=1033</guid>
		<description><![CDATA[Según el barómetro de la felicidad (un estudio realizado por el Instituto de la Felicidad de Coca Cola a 1.045 personas a lo largo de Chile en Diciembre 2010), las personas que reportaban mayor satisfacción con su vida decían tener en promedio 7.2 amigos y sólo un 5 % de la población refirió no tener [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.sanarte.cl/wp-content/uploads/2012/01/amigas.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-1037" title="amigas" src="http://www.sanarte.cl/wp-content/uploads/2012/01/amigas-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a>Según el barómetro de la felicidad (un estudio realizado por el Instituto de la Felicidad de Coca Cola a 1.045 personas a lo largo de Chile en Diciembre 2010), las personas que reportaban mayor satisfacción con su vida decían tener en promedio 7.2 amigos y sólo un 5 % de la población refirió no tener ninguno.</p>
<p>Es ampliamente conocido el valor y la fuerte implicancia que tiene la amistad en la felicidad, los vínculos, el afecto, el sentirse acompañado, escuchado, comprendido, apoyado, querido, poder compartir los triunfos y las derrotas, cada experiencia, aprender con otro, crecer juntos y tener la oportunidad de entregar lo mismo, tiene un poder que da fuerza para seguir adelante en la vida, tanto para sobrellevar cada cosa difícil que sucede como para animarse a lograr aquello que deseamos.<span id="more-1033"></span></p>
<p>Y si bien es posible que de esos “7,2 amigos” no todos sean tan cercanos afectivamente, pues cada amistad suele tener distinto nivel de confianza, son parte de nuestra red y eso es clave. Poder contar con otros. Hay amistades que pueden vivir lejos y que sólo mantengamos contacto vía internet, otras que se visitan pocas veces al año, otras que son sólo para reunirse a pasar buenos momentos, otras son cotidianas y están al tanto de todo lo que nos sucede y tantas otras, pero la idea es sumar buenas relaciones, sentirnos acompañados.</p>
<p>Muchas personas por diversas razones, ya sea timidez, alguna dificultad emocional que los hace aislarse, temor al rechazo o a las situaciones o personas nuevas, malas experiencias, pocos modelos de socialización, entre otras, van quedándose encerradas entre su trabajo y la casa, incluso al privarse de oportunidades de conocer a otros, pueden permanecer sin pareja o no establecer ninguna relación amorosa significativa a través de los años, lo cual los puede dejar con una vivencia de soledad intensa, con la que no siempre es fácil convivir.</p>
<p>Así también, quienes no han logrado desarrollar un mundo social amplio y se sienten inseguros al respecto, sumado a esto una baja autoestima, pueden tener el riesgo de generar relaciones de mayor dependencia, celos y posesividad con su pareja, familiares o algún amigo cercano (que puede ser el único) que se vuelve el ´”único refugio o puerto seguro”, lo cual interfiere en que las relaciones que puedan tener permanezcan saludables a lo largo del tiempo y sean un aporte al crecimiento personal mutuo.</p>
<p>Por otra parte, otra dificultad es cuando sólo se tiene buena relación con personas del sexo opuesto, y ahí entramos en el amplio debate de si es posible una amistad entre un hombre y una mujer. Muchas personas van quedándose solas o terminan en relaciones de amistad enredadas, donde a través de los años no han podido vivenciar la amistad en su más puro aspecto pues más bien han estado siendo amigas de personas que les gustan o sus queridos amigos han terminado confesándoles su interés en ser pareja, confundiéndose los límites. Otras personas componen su círculo de amistades  por sus ex y las amistades de ellos, más que crear amistades propias fuera de lo implicado en la relación amorosa que hubo.</p>
<p>Es cierto que muchas personas terminan desgastadas y decepcionadas luego de entregarse a relaciones de amistad que no han sido lo que esperaban, pues con el tiempo descubren que el interés era otro, que hubo cierto “aprovechamiento” de situaciones y que lo que se buscaba en la amistad no era amistad sincera, o terminan cansándose de relaciones dañinas, donde la envidia, competencia, críticas destructivas, peleas, celos o posesividad empiezan a ahogar.</p>
<p>También existen amistades que sólo nos buscan para contarnos sus problemas, que siempre están mal y sólo nos buscan como pañuelo de lágrimas, pero que no están muy dispuesta a escucharnos cuando nosotros necesitamos ni cambiar temática o hacer algo distinto, otras en que notamos que el interés es sólo nuestro, y terminamos por rendirnos de tanto ser uno la que llama, invita, busca y recibir respuestas “no voy a alcanzar”, “dejémoslo para otro día” (que nunca llega), otras amistades que son desleales y rompen nuestra privacidad, nos terminan quitando nuestra pareja u otras que usan la información dada en confianza para beneficio personal, entre tantas otras posibilidades que pueden desanimar como experiencia… Es común escuchar “prefiero tener de amigo a mi perro, que es más leal que todas las personas que he conocido…”, pero no hay que perder la esperanza ni entrar en pesimismos, pues no todo es así y hay miles de experiencias positivas de amistad que pueden demostrar que vale la pena intentarlo una y otra vez.</p>
<p>La amistad para que sea una experiencia enriquecedora debe cuidarse en distintos aspectos, algunos a considerar para evitar quiebres es que debe ser:</p>
<p><strong>- Recíproca:</strong> Es importante que ambos dediquen un tiempo similar y demuestren interés por la relación, tanto a través de llamadas, visitas, gestos o acciones concretas, más allá de las palabras. La entrega debe ser balanceada pues sino se descompensa y comienzan tensiones, empieza a rondar la sensación de inequidad e injusticia, lo cual puede producir desgaste, resentimiento y finalmente un distanciamiento. Si yo espero algo del otro, también debo estar dispuesta a ofrecer lo mismo. Si bien la entrega en sí misma es un disfrute, dar sin recibir nada a cambio puede generar un dolor si tenemos expectativas distintas, por otro lado, hay momentos en que los otros nos necesitan más y la balanza varia a favor de uno u otro dependiendo de la situación vital, por lo que la flexibilidad es la clave.</p>
<p><strong>- No abusar: </strong>por mucho que nuestro amigo insista o no demuestre incomodidad, muchas amistades se rompen o distancian por situaciones donde uno ha abusado de la amabilidad o generosidad del otro, incluso sin darse cuenta. Pasar frecuentemente y sin aviso a almorzar donde tú amigo sin llevar ningún aporte, pedir dinero o cosas pasando mucho tiempo en devolverlas o incluso no haciéndolo, disponer del tiempo del otro sin preguntarle, ser demasiado impuntual o dejar “plantado” al otro, olvidar favores importantes, pedir excesivos y constantes favores, entre otras situaciones, pueden producir complejidades.</p>
<p>Es por esto que tener límites claros, ser asertivo, tener la confianza para hablar de lo que nos molesta y la humildad para saber recibir lo que al otro le pasa no tomándolo como ataque personal sino viendo más allá, con empatía y auto crítica, son habilidades sociales importantes al momento de mantener una relación.  Es esencial entender que las relaciones se hacen de a dos y que si el otro está molesto o se ha distanciado, debemos ver también nuestra responsabilidad en ello y aprender, pues no siempre es porque ya no hay tanta afinidad, sino que muchas veces pueden ser circunstancias que generaron incomodidad o tensión y que con humildad, pueden reconocerse, cambiarse, conversarse y así salvar una relación que consideramos valiosa.<br />
<strong></strong></p>
<p><strong>- Mantener límites claros:</strong> qué debo esperar y qué no, hasta dónde puedo opinar o entrar en la vida del otro sin resultar invasivo, cómo ser adecuado e ir gradualmente adquiriendo confianza, entender la diferencia entre el esperar – pedir – exigir, manteniendo el respeto y teniendo claridad si mi amistad es del sexo opuesto, dónde está el límite entre la amistad y la relación de pareja, siendo honesto, no ilusionar ni generar falsas expectativas, cuidar al otro.</p>
<p><strong>- Respeto:</strong> Aunque opinemos o tengamos afinidades distintas con algunas personas, es importante tolerar y respetar no sólo a nuestro amigo sino también su entorno. Es comprensible que si nos ponemos a hablarle mal de su familia, o de sus amigos, pareja o descalificamos sus gustos, creencias, lugar donde vive o estudia, sus elecciones, etc. la respuesta de él posiblemente sea de defensa hacia lo suyo y enojo ante nosotros que nos ve atacándolo. Nuestros comentarios pueden herir susceptibilidades y ser inadecuados, sobretodo si entramos en prejuicios u opiniones con falta de información, o herimos con críticas que se alejan de lo constructivo.</p>
<p>No se trata de ser cínicos o deshonestos, sino de cuidar, aceptar al otro y valorarlo por lo que es, valorar lo que sí tiene en vez de centrarnos en aquello que no tiene, felicitarlo y alegrarnos de sus logros, aunque sean distintos a los nuestros, desearle lo mejor, ver más allá y respetar de corazón con todo lo que eso significa, recordando que hay palabras que hieren como un clavo a la madera, nuestras disculpas podrán sacar el clavo, pero la herida quedará…</p>
<p>Por otra parte, el respeto tiene relación con la lealtad y confianza, con guardar los secretos del otro, no hablar mal de él a sus espaldas, defenderlo y cuidarlo de situaciones complejas. No quitarle aquello que ha cultivado (relaciones, trabajo, proyectos), sumar a su vida, no restar.</p>
<p>Es importante creer en la amistad, darse cuenta que es un vínculo que se va construyendo cada día y que si lo cuidamos, puede entregarnos muchísimo. Es tiempo de detenerse, revisar nuestras relaciones y ver cómo andamos de amigos, cuán fuerte hemos tejido nuestra red, cómo hemos elegido nuestras amistades, qué tan buenos amigos hemos sido, qué esperamos para recobrar antiguas amistades o abrir nuestro círculo a nuevas experiencias o situaciones sociales para que entren nuevas personas a la vida, qué valor le damos a los lazos… es tiempo de detenerse y revisar… es tiempo de juntarse a un café para conversar con otro… siempre hay tiempo si  uno quiere de verdad…  <img src='http://www.sanarte.cl/wp-includes/images/smilies/icon_wink.gif' alt=';)' class='wp-smiley' /> </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.sanarte.cl/2012/01/reflexiones-sobre-la-amistad-y-la-importancia-de-aprender-a-cuidarla/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>“Parece que no nos estamos entendiendo…  Comunicación y pareja, todo un desafío”</title>
		<link>http://www.sanarte.cl/2011/09/%e2%80%9cparece-que-no-nos-estamos-entendiendo%e2%80%a6-comunicacion-y-pareja-todo-un-desafio%e2%80%9d/</link>
		<comments>http://www.sanarte.cl/2011/09/%e2%80%9cparece-que-no-nos-estamos-entendiendo%e2%80%a6-comunicacion-y-pareja-todo-un-desafio%e2%80%9d/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 27 Sep 2011 21:13:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mónica López</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Terapia]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.sanarte.cl/?p=1011</guid>
		<description><![CDATA[Comunicarse claramente es algo que va más allá de hablar con otro, ya es todo un tema el que los estudios nos muestren que alrededor de un 70 % del mensaje que recibimos es lo que expresado en lo no verbal a través del tono de voz, las pausas, la mirada, la corporalidad…  Por eso [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://www.sanarte.cl/wp-content/uploads/2011/09/comunicación-en-la-pareja.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-1012" title="comunicación-en-la-pareja" src="http://www.sanarte.cl/wp-content/uploads/2011/09/comunicación-en-la-pareja-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a></strong>Comunicarse claramente es algo que va más allá de hablar con otro, ya es todo un tema el que los estudios nos muestren que alrededor de un 70 % del mensaje que recibimos es lo que expresado en lo no verbal a través del tono de voz, las pausas, la mirada, la corporalidad…  Por eso nos hace tanto sentido cuando escuchamos esta típica frase “un abrazo o una sonrisa vale más de cien palabras…” Pues podemos decir lo mismo en cuanto a contenido, pero la forma como lo expresamos cambia todo el mensaje y también marca diferencia en el cómo nos sentimos al escucharlo…</p>
<p>En estos tiempos donde cuesta organizarse y dejar a un lado el trabajo y los quehaceres para detenerse y darle valor a los lazos afectivos, el comunicarse en profundidad, generando intimidad emocional con otro es una necesidad que cada vez empieza a cobrar más relevancia, pues sino nos vamos aislando, sintiendo solos, nos falta lo más importante: Amor… Necesitamos cuidado mutuo, apoyo, sentirnos contenidos, acogidos, escuchados, validados, mirados, entendidos, acompañados y no sólo recibir es algo que nos gratifica sino también poder entregar lo mismo y construir… por este motivo, el pensar cómo nos estamos comunicando con nuestra pareja y revisar nuestras formas más allá de los contenidos puede ser un punto de partida que aporte a ir fortaleciendo la relación y crecer juntos.<br />
<span id="more-1011"></span></p>
<p>Algunos puntos que debemos poner atención y revisar para mejorar la comunicación con nuestra pareja pueden ser:</p>
<p><strong>- Compartir lo cotidiano:</strong> Muchas parejas comienzan a cimentar una comunicación más fluida contando qué hicieron en el día. Cada evento, desde qué comiste, cómo te sentiste, a quién viste o qué temas conversaste hoy puede ayudar a saber cómo vive el otro, ir conociéndose más, saber a qué cosas le está dando más importancia, cuáles disfruta y cuáles lo tienen más agobiado, así se va dando paso también a entender mejor y aprender a leer los estados de ánimo del otro, pudiendo acompañarlo y hacerle sentir que estamos cerca, presentes en su día a día y que puede contarme cualquier cosa que suceda, pues sé bien a qué se dedica en su día, de qué se trata su trabajo y todo lo que lo rodea. Es sorprendente saber que pueden pasar años junto a alguien sin saber realmente a qué se dedica en detalle… todo parte por interesarse.</p>
<p>Es cierto que muchas personas no están acostumbradas a compartir su cotidiano y que pueden incluso sentirse interrogadas, creer que el otro quiere saber qué hicieron en un afán de celos, control o vigilancia, pueden sentirse invadidos, entre otros sentimientos poco gratos, pero la intención de compartir la vida y conversar sobre estas cosas no es ésta, lo importante es entender el trasfondo y que esto los acerque. De todos modos, algunas parejas prefieren mantenerse más reservadas en esto, mantener su privacidad y compartir cosas cuando las sientan relevantes, esto tampoco está mal. Cada pareja es distinta y podrá decidir cuál es la forma en que pueden sentirse más comunicados, lo cual no necesariamente implica contarse todo. Este sólo es un camino.</p>
<p><strong>- Detenerse para escuchar: </strong>La siguiente escena puede ser recurrente en muchas parejas… <em>“estoy contando algo importante y mi pareja sigue ordenando su ropa, cocinando o moviéndose de un lado a otro, de pronto me veo persiguiéndola para contarle esto, pues quiero su opinión, quiero que me acoja o al menos poder desahogar esto que estoy sintiendo, de pronto me dice entre gritos desde otra pieza “sigue contándome no más, si te escucho…” pero al oírla pasa por mi  cabeza la pregunta ¿realmente me está escuchando? Y ahí es cuando me canso de contarle, desisto y le digo… ya, cuando te desocupes mejor hablamos…”. </em></p>
<p>Otro ejemplo… Acaso si estamos comiendo y mi pareja se pone a llorar o nos cuenta algo tremendamente importante y delicado, ¿no dejamos de comer por un segundo para mirar a los ojos, tomar su mano y tratar de escuchar lo más activamente que podamos? (bueno, si no es lo que sueles hacer, te cuento que podría ser una buena idea empezar a probar con algo así…), pero esto nos lleva a la pregunta ¿por qué sólo debemos detenernos a escuchar cuando nos cuentan algo grave o delicado? El darse un tiempo para detenerse a conversar, mirarse, contarse las cosas, escucharse activamente hace sentir al otro que de verdad me importa lo que le suceda, que estoy ahí para reírme de sus anécdotas y apoyarlo/a en lo más difícil, en darle ánimos cuando le falten, en compartir cada cosa buena, mala o neutra que le ocurra… Que soy su compañero/a.</p>
<p><strong>- Volver al tema: </strong>Algo clave… si te cuentan algo puede ser una buena idea preguntar después por el tema, darle continuidad, mostrarle al otro que recuerdas lo que te cuenta, que te preocupas, que te interesa. ¿y cómo te fue en el curso que te iban a hacer hoy?, ¿hablaste con tu compañera?, ¿pediste el traslado?, ¿preguntaste si podías traer plantas a la oficina?, ¿te respondieron?, ¿y te juntaste a almorzar con tu hermano?&#8230; cosas simples… la vida está llena de pequeñas y bellas cosas simples…</p>
<p><strong>- Confiar: </strong>Puede que tengan malas experiencias contándose cosas antes, que la comunicación se haya deteriorado, que sientas que no rescatarás nada de confiar en tu pareja y contarle tus cosas, incluso puedes tener temor a que se enoje si le expresas cómo te sientes o que tu pareja no sea muy contenedora y tienda a criticarte o retarte cuando le confiesas que aún estás agobiada por el mismo tema de siempre… pero la elección está entre: seguir así, alejándose cada día más, sintiendo que necesitas satisfacer tus necesidades de contención y comunicación a través de amistades u otras personas, o hacer un esfuerzo por intentarlo quizás de un modo en que no lo hayan intentado antes, conversar sobre lo que les está pasando, confiar en que pueden mejorar lo que tienen si se dedican ambos a dar lo mejor de sí.</p>
<p>La “metacomunicación” es necesaria, “hablar de cómo están hablando” entre ustedes y tratar de que esto mejore va a depender de que puedan expresar ambos qué necesitan y en vez de encontrar sólo problemas, se ocupen en buscar soluciones o caminos que ayuden…</p>
<p><strong>- Ser claro y consistente: </strong>Muchas veces por no herir al otro o temor a que se enoje o nos rechace, encubrimos cierta información, no somos claros en expresar nuestras emociones o ideas ni en pedir lo que necesitamos… <em>“no es que me pase algo, pero desde hace un tiempo hay algo que siento distinto, no sé cómo explicarlo, pero tampoco es para tanto, no sé si sea malo tampoco, yo creo que son puros rollos y no pasa nada en realidad, pero si a veces me sientes rara es por esto…” </em>ufff… cuesta entender y desde ahí poder hacer algo al respecto para mejorar la situación. El miedo o la evasión claramente no ayuda en entregar un mensaje, si es algo difícil, intentemos usar respecto y cuidado, pero siempre con claridad, si lo que queremos de verdad es que nos entiendan o que se produzca un cambio.</p>
<p>Otro aspecto que causa confusión son las inconsistencias o contradicciones, los dobles mensajes o todo lo que al final nos deje atrapados, <em>“pues si hago lo que creo que me pide está mal y si no lo hago también está mal, entonces me quedo sin saber que hacer”. </em>Un ejemplo común: pedir un tiempo para estar tranquila, sin insistir tanto en tener relaciones sexuales, y luego quejarse porque el otro se distanció o nos sentimos poco deseadas (siendo que el otro hizo justo lo que le pedimos…) u otro en que puede verse una secuencia clásica es el siguiente: Claudia le pide a Pedro que se vista más formal pues su forma actual le parece descuidada… Pedro hace el intento, se esfuerza por hacer un cambio y complacer a Claudia, pero cuando ella lo ve le dice que ahora parece viejo y que tiene mal gusto para combinar, que le vendría mejor zapatos de otro color y que tiene que comprarse otro cinturón… Claudia se siente decepcionada de que él no entienda lo que ella quiere y que ella tenga que estar diciéndole todo… Pedro se siente poco valorado en su esfuerzo, que Claudia no reconoció ni valoró su intención de cambiar, se siente confundido pues no tiene claro entonces qué es lo que realmente quiere Claudia y si de verdad no está satisfecha con cómo lo hace él, quizás ella podría ser más clara, elegir la ropa con él u otra alternativa, pero ella está cansada de decirle las cosas y quiere que a él se le ocurra, que él sea independiente y así sucesivamente se entrampan una y otra vez….</p>
<p><em> </em><strong>- Lenguaje no verbal: </strong>Todo comunica, incluso los silencios, la indiferencia, todo, el hacer o no hacer, decir o no decir, no hay forma de que no comuniquemos algo, es por esto que es importante reconocer qué mensaje le estamos entregando al otro, revisar si realmente coincide con lo que queremos transmitirle y que si nuestra fortaleza no es la conversación, podemos entregar amor, apoyo, escucha y contención a través de muchos gestos, cariños o actos de preocupación que hagan sentir al otro acogido.</p>
<p><strong>- Trampas que no ayudan y que hay que revisar: </strong>son tantas que acá enumeraré algunas para que las conversen y se replanteen en lo posible.</p>
<p>a) El echarse la culpa mutuamente cayendo en justificarse, defenderse o atacar al otro, en vez de reconocer la dificultad en ambos y tratar de salir de ella… Esperar que el otro se de cuenta, el otro pida perdón, el otro se acerque… y no hacer nada uno mismo.</p>
<p>b) Usar el siempre y el nunca, generalizando situaciones que invalidan las veces que el otro ha intentado hacer algo distinto. Desde ahí, el usar descalificaciones claramente tampoco ayuda a comunicarse mejor.</p>
<p>c) Caer en el “no pasa nada”, cuando en realidad si sucede algo. Si no queremos hablar en ese momento, es mejor ser sinceros y decir que se está dolido o incómodo o con algún malestar respecto a algo, pero prefiere hablarlo en otro momento, por ejemplo.</p>
<p>d) A veces, no queremos soluciones, sólo que nos escuchen y acompañen en algún dolor o dificultad. Es clave entender esto y ayudar al otro para que lo tenga claro y no se esfuerce en vano.</p>
<p>e) Desplazar el tema que se está discutiendo, aludiendo a conflictos pasados, o veces en que usted ha dejado pasar ciertas cosas. Aquí el “echar en cara” o abrir nuevos temas distintos desvían la atención del foco central y hace más difícil avanzar en su resolución.</p>
<p>Podemos seguir enumerando múltiples dificultades para comunicarnos, lo importante es tomar conciencia y pensar que si amamos a la otra persona, es clave fomentar la confianza, el diálogo con respeto, el compartir la vida, saber del otro, interesarnos por lo que hace, siente, piensa, cree y sueña, para eso debemos detenernos y dedicarnos a cultivar este tema que sin duda les ayudará a fortalecer mucho más su relación. ¡ Suerte en ese camino !</p>
<p><a href="http://www.sanarte.cl/wp-content/uploads/2011/09/comunicacionpareja1.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-1016" title="comunicacionpareja" src="http://www.sanarte.cl/wp-content/uploads/2011/09/comunicacionpareja1.jpg" alt="" width="390" height="400" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.sanarte.cl/2011/09/%e2%80%9cparece-que-no-nos-estamos-entendiendo%e2%80%a6-comunicacion-y-pareja-todo-un-desafio%e2%80%9d/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Por qué ir a terapia de pareja?</title>
		<link>http://www.sanarte.cl/2011/07/%c2%bfpor-que-ir-a-terapia-de-pareja/</link>
		<comments>http://www.sanarte.cl/2011/07/%c2%bfpor-que-ir-a-terapia-de-pareja/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 13 Jul 2011 11:53:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mónica López</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Terapia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.sanarte.cl/?p=998</guid>
		<description><![CDATA[Muchas parejas ven la terapia como último recurso antes de separarse, “ya intentamos todo, si esto no resulta, entonces no queda más opción…” y ahí es cuando uno piensa… qué pena que no llegaron antes… quizás podrían haberse evitado unas cuantas heridas o haber maniobrado mejor el barco antes que sufriera tantos quiebres… quizás podrían [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.sanarte.cl/wp-content/uploads/2011/07/Terapia-de-pareja.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-999" title="Terapia-de-pareja" src="http://www.sanarte.cl/wp-content/uploads/2011/07/Terapia-de-pareja.jpg" alt="" width="247" height="165" /></a>Muchas parejas ven la terapia como último recurso antes de separarse, “ya intentamos todo, si esto no resulta, entonces no queda más opción…” y ahí es cuando uno piensa… qué pena que no llegaron antes… quizás podrían haberse evitado unas cuantas heridas o haber maniobrado mejor el barco antes que sufriera tantos quiebres… quizás podrían haberse construido nuevas formas de comunicarse o reparar, quizás… quizás…</p>
<p>Pero también es cierto que cada vez más parejas tienen conciencia y humildad para pedir ayuda más tempranamente, la terapia es una opción cada vez más validada y que ya no es sinónimo de debilidad sino de valor por reconocer tus propias limitaciones y ser capaz de detenerte y buscar apoyo, no sólo ante problemas significativos sino también para prevenir dificultades mayores de las cuales empiezan a ver indicios. Así, ya no es tan extraño recibir parejas de pololos, parejas a punto de casarse o recién casados aún en la etapa de luna de miel que se angustian ante la aparición de algún problema.<br />
<span id="more-998"></span><br />
Es que cuando los medios te empiezan a bombardear de que el 50 % de las parejas se separan y empiezas a ver en tu entorno reflejada esa realidad, todos sentimos miedo… se hace necesario cuidar más la relación, no queremos que sea algo desechable, que si no nos acomoda podamos tirarla, queremos confiar en el otro, en lo que estamos construyendo, nos resistimos, muchos de nosotros queremos creer en que el “para toda la vida” SI es algo posible y no necesariamente aguantando como mártires una vida de sufrimiento y sacrificio para evitar la separación, sino aprendiendo, creciendo juntos, aceptando al otro en sus luces y sombras, sintiendo que somos mejores personas gracias al otro, que hay apoyo, cariño, respeto y que aunque no todas las cosas son como nos gustarían que fuesen, valoro al compañero o compañera que elegí para caminar en esta vida.</p>
<p>Suena bonito en teoría… aunque todos sabemos que cuesta bastante mantener un buen matrimonio en estos tiempos, pero es posible y es enormemente gratificante, por esta razón es importante dedicarle tiempo, atención y fomentar algunas habilidades importantes que los ayudarán a sobrellevar los momentos más difíciles, como una buena comunicación, confianza, entrega y disposición para asumir los errores y aprender.</p>
<p>En este sentido, la terapia de pareja surge como un espacio donde pueden aprender y crecer juntos, reencontrarse, prevenir, fortalecer, reparar heridas, resolver conflictos y llegar a acuerdos, tomar decisiones, aprender a discutir, equilibrar temas de poder, reordenar roles, mejorar la comunicación, ver la responsabilidad propia en la dinámica de la relación y cómo podemos contribuir a mejorarla, favorecer una mejor convivencia, lograr un mayor entendimiento el uno del otro, aumentar el respeto y la valoración, elegirse nuevamente o pensar en la separación y en cómo sobrellevar la situación de la forma menos dañina posible, sobretodo si hay hijos.</p>
<p>A continuación, les comento algunos de los motivos por los que consultan más las parejas y dentro de ellos, algunas de las temáticas que se trabajan:</p>
<p><strong>- Dificultades de Comunicación: </strong>muchas veces arrastramos dolores o dificultades sin resolver por no expresar adecuadamente las necesidades, de una forma en que el otro pueda escucharme de verdad (sin sentir que está en un campo de batalla donde lo que le digo es un ataque del que debe defenderse), mostrar que aunque algo no sea importante para el otro para mí sí lo es y valoraría que mi compañero lo considerara… El poder comunicarme con el otro, expresarle qué pienso y siento cada día, qué quiero, qué cosas estoy viviendo, cuáles son mis inquietudes, mis intereses, mis logros y dificultades, ayuda a que el otro pueda conocerme mejor, sepa en qué situación estoy, pueda brindarme apoyo si ve que lo necesito (es importante no sólo esperar que al otro le nazca, sino también aprender a pedir con claridad).</p>
<p>Si siento que el otro no me escucha, tengo dos alternativas… dejar de expresar y así distanciarme como consecuencia o conversar en pareja sobre ésta sensación y buscar una nueva forma donde si pueda sentirme más escuchada y el diálogo sea posible.</p>
<p>Es clave comunicarse con respeto, saber escuchar empáticamente al otro, ponerse en su lugar ¿cómo se sentirá al escuchar lo que le estoy diciendo?,  pedir disculpas ante nuestros errores, mostrar interés por lo que el otro quiere decirnos, entre otras habilidades que pueden aprenderse.</p>
<p>Es importante entender que siempre comunicamos, nuestros silencios pueden interpretarse como rechazo, indiferencia, cansancio y afectar nuestra autoestima, cansarnos de hablar y hablar y no recibir respuesta prácticamente. El diálogo se construye, lo no hablado también nos expresa bastante, pensemos que el lenguaje no verbal es lo más importante que llega a nuestro cerebro para procesar, más que el contenido en sí, sensaciones, tonos de voz, miradas, gestos, caricias, todo es comunicación.</p>
<p><strong>- Infidelidad y celos</strong>: Hay personas que son celosas con una pareja y con otra no, personas que son celosas con todas sus relaciones (amistades, familia, pareja, etc.) o sólo con la pareja, cada persona es distinta y no podemos generalizar. Los celos suelen aparecer cuando hay faltas a la confianza, cuando hay situaciones que reactivan recuerdos y nos hacen sentir amenazados, se generan en una dinámica, el otro me genera inseguridad por algún motivo (justificado o no, bien o mal interpretado) y eso atenta a la confianza que pueda tenerle. En general, se generan más celos en personas que sienten mayor dependencia del otro, con baja autoestima, que temen a la soledad y tienen fantasías de abandono, pero también hay experiencias como la infidelidad en concreto que genera celos que quizás antes no existían.</p>
<p>Como sea, los celos generan desgaste emocional, agobio y distanciamiento, se entra en un círculo vicioso, pues en vez de acercar a quien amo, lo alejo más y como los celos son justamente el temor de perder a quien amo, se va intensificando ese miedo y así sucesivamente… a menos que se aprendan a relacionar de otro modo…</p>
<p>La infidelidad, ya sea si se descubre o se confiesa, puede ser un atentado grave a la relación de pareja, a la confianza, la lealtad, el compromiso, a todo lo que han construido. Pone en riesgo la continuidad de la relación, sobretodo si es una infidelidad que más allá del componente físico implicó el emocional, o duró por largo tiempo, o es con alguna persona que también era digna de nuestra confianza (un hermano, amigo o amiga cercana, etc.). Es por esto, que muchas parejas llegan a consultar luego de enterarse, pues genera un cuestionamiento a si seguir o no la relación, si es posible reparar o volver a confiar, si se puede perdonar, hay muchas dudas, muchos miedos de volver a ser engañado, mucha culpa, mucho dolor…</p>
<p>Una infidelidad nunca es justificada, puede que muchos factores hayan influido en que la persona haya tomado esa decisión y haya estado más vulnerable (historia personal, crisis de pareja, sensación de haber estado solo pues su pareja está más centrado en el trabajo, los hijos u otros temas, insatisfacción sexual, etc.), pero siempre ante una posibilidad hay dos opciones y también si se vio en riesgo, pudo haberse alejado y evitado llegar a ese punto.</p>
<p>Uno puede amar a una persona, pero sentirse atraído por otras, sobretodo cuando algo no anda bien en la relación de pareja. El punto no es que no me debe de atraer nadie, el tema es qué hago con eso, cómo decido cuidar la relación… ¿me dejo llevar por mi impulso y lo que siento? ¿O tomo conciencia del riesgo y no invito a tomar un café a esa persona que tanta “química” me está causando? La decisión está en nosotros y eso es importante aprenderlo si es que ya ha habido una infidelidad previa también.</p>
<p>Hay distintos tipos de infidelidad, por distintos motivos y algunas son más difíciles de perdonar que otras, pero lo claro es que no sólo se trata en terapia de trabajar la reparación de la herida, la culpa y lo que surge como consecuencia, sino también ver qué pasa en la relación, dónde está la grieta que dio cabida a que el otro desviara su atención hacia alguien más. Pues hay responsabilidades compartidas en que la relación no ande muy bien y por ende es importante prevenir y fortalecer.<br />
<strong></strong></p>
<p><strong>- Sexualidad:</strong> Si bien con el paso de los años la pasión ya no es la misma que la del principio, una pareja estable no tiene por qué aburrirse en la cama o caer en la rutina. Es responsabilidad de ambos construir una sexualidad satisfactoria, donde no es necesario que sean súper atletas ni que se disfracen, ni hacer la megaultraposición que leyeron en un libro tántrico&#8230; Se trata más bien de encontrarse y disfrutar juntos, a su manera, no a la que dicen los demás que deben disfrutar. Ahora, si disfrutan de lo lúdico, bienvenido sea todo lo que aporte a la relación y sea placentero para ambos.</p>
<p>Salir de la rutina aviva el deseo y en eso debemos atrevernos a explorar y a aprender constantemente nuevas cosas, es importante redescubrir nuestra pareja, pues siempre hay algo nuevo que podemos conocer del otro y que puede sorprendernos. En este sentido, la terapia de pareja no sólo puede ayudar en situaciones donde existen disfunciones sexuales (eyaculación precoz, disfunción eréctil, vaginismo, frigidez, anorgasmia, etc.), sino también puede ser un espacio donde conversar sobre las necesidades de cada uno, construir nuevas formas de relacionarse en este ámbito, cómo disminuir las cosas que nos “matan las pasiones” y avivar aquellas que las encienden.</p>
<p>Hoy en día muchas parejas consultan pues no están satisfechas con la frecuencia con la cual tienen relaciones, la duración o calidad de ellas y con el deseo. Ya quedó atrás eso de que “a las mujeres les dolía la cabeza y el hombre siempre quería sexo”, hoy muchas parejas se sienten complicadas pues no existe deseo o es muy bajo, sobretodo se ha observado un aumento en los hombres con esta dificultad, la cual también es un tema a abordar.</p>
<p>Es clave entender que la sexualidad se ve bastante afectada por el estrés, el cansancio, el distanciamiento afectivo, la falta de comunicación, situaciones como tener a los hijos durmiendo en la cama, entre otras que en terapia pueden abordarse y a veces, al mejorar el contexto, la sexualidad sale de su bloqueo y vuelve a fluir.</p>
<p><strong>- Problemas de convivencia: </strong>Desde falta de adaptación a las costumbres del otro, sensación de injusticia y desequilibrio en la distribución de tareas domésticas, el manejo del dinero, el uso de los espacios, el respeto por los tiempos personales, las tomas de decisiones (individuales o en conjunto), la rutina o monotonía en el diario vivir, la desidealización del otro al momento de convivir con él o ella, entre otras dificultades pueden surgir y llegar a peleas o conflictos complejos que hagan difícil de tolerar la vida en común. Es común escuchar “nos amamos, pero somos un desastre viviendo juntos”, “siento que en vez de una pareja, tengo un hijo al que debo cuidar, ordenar sus cosas y hacer todo”, etc.</p>
<p>Desde este escenario, la terapia de pareja puede ayudar a llegar a acuerdos, tolerar mejor las situaciones, generar flexibilidad ante algunos temas y sobrellevar mejor este proceso de ajuste que no sólo se debe hacer al principio de la vida en común, sino que muchas veces tendremos que detenernos para reordenar roles, dividir mejor las tareas, cambiar la forma en que se toman las decisiones importantes, entre otras situaciones. Es clave aprender a discutir, a negociar, a que no sea siempre uno el que cede, sino que ambos puedan encontrar su mejor forma de vivir juntos.</p>
<p>Otros motivos por los que consultan las parejas, que por temas de extensión, sólo enumeraré, son:</p>
<p>- Dudas antes de dar pasos importantes, como casarse o tener un hijo.</p>
<p>- Distanciamiento afectivo, frialdad, falta de contacto o encuentro físico y/o emocional.</p>
<p>- No saber discutir: peleas donde se observan amenazas al vínculo (“me voy a separar”), descalificación hacia el otro, agresividad física o emocional, donde se atacan como si el otro fuese un enemigo al cual quiero dañar…</p>
<p>- Problemas relacionados con la familia de origen (suegros).</p>
<p>- Adaptación a la llegada de los hijos (decisiones respecto a la crianza, temores, roles, etc.) o infertilidad y adopción.</p>
<p>- Insatisfacción con la vida en pareja, pérdida de identidad o libertad, ansiedad ante el compromiso.</p>
<p>- Crisis o problemas individuales o familiares que afectan la pareja: depresión, adicciones, enfermedad propia o de un hijo, muerte de un hijo, etc.</p>
<p>- Pérdida de la pareja: sólo se es padre o amigo.</p>
<p>- Adaptación a cambios en la constitución de la familia: separaciones y nuevas uniones, cuando uno de los dos o ambos tienen hijos de anteriores relaciones, cuando se van los hijos y la pareja queda con el “nido vacío”, etc.</p>
<p>- Apoyo para atravesar el proceso de separación: la terapia de pareja no busca la permanencia de la relación sea como sea, sino que las personas puedan sentirse bien con sus vidas, lo cual en ocasiones no necesariamente implica que puedan seguir juntas… En estos casos, sobretodo si hay hijos de por medio, se ayuda a cómo entregarles la información, contenerlos, evitar situaciones que los pueden dañar (como utilizarlos de mensajeros), entre otras prácticas.</p>
<p>Por último, es de recordar que si uno de los miembros de la pareja viene “obligado” o “amenazado” se está partiendo con mal pie… si alguno de los puntos anteriores les hizo sentido, convérsenlo, revísenlo como posibilidad, pero para hacer terapia de pareja es fundamental que exista una pareja dispuesta a avanzar junta, tengan la voluntad y el compromiso para trabajar en los temas que les están afectando. A veces, uno de los miembros percibe que está muy mal la relación y el otro cree que está todo muy bien y que su pareja exagera… conversen, hagan lo necesario para encontrarse, apoyarse, cuidarse y estar bien. De otro modo, si la terapia de pareja no es algo que ambos deseen, quizás es mejor terapia individual si se requiere apoyo.</p>
<p>Un abrazo de fuerza y de esperanza para todos…</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.sanarte.cl/2011/07/%c2%bfpor-que-ir-a-terapia-de-pareja/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Quiero quererme…</title>
		<link>http://www.sanarte.cl/2011/05/quiero-quererme%e2%80%a6/</link>
		<comments>http://www.sanarte.cl/2011/05/quiero-quererme%e2%80%a6/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 25 May 2011 03:24:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mónica López</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Terapia]]></category>
		<category><![CDATA[Autoestima]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.sanarte.cl/?p=982</guid>
		<description><![CDATA[Hay veces que nos sentimos lo peor de lo peor, nuestra autoestima (que en algunos casos quizás nunca ha sido muy buena) baja a límites donde fácilmente podemos conversar con las hormigas que pasan por nuestros pies, nos transformamos en nuestros peores enemigos y empezamos a maltratarnos con frasecitas del estilo: “eres una tonta…”, “nunca [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.sanarte.cl/wp-content/uploads/2011/05/espiritualidad-y-autoestima-1243506334670.jpeg"><img class="alignleft size-medium wp-image-983" title="espiritualidad-y-autoestima-1243506334670" src="http://www.sanarte.cl/wp-content/uploads/2011/05/espiritualidad-y-autoestima-1243506334670-300x277.jpg" alt="" width="300" height="277" /></a>Hay veces que nos sentimos lo peor de lo peor, nuestra autoestima (que en algunos casos quizás nunca ha sido muy buena) baja a límites donde fácilmente podemos conversar con las hormigas que pasan por nuestros pies, nos transformamos en nuestros peores enemigos y empezamos a maltratarnos con frasecitas del estilo: “eres una tonta…”, “nunca puedes lograr lo que te propones… eres un mediocre”, etc., etc….</p>
<p>Cuando no tenemos claro quién somos, nuestra identidad se ve afectada e influenciada por cada circunstancia que ocurre en nuestra vida y en esa espiral, algunos hechos pueden generalizarse y detonar creencias sobre nosotros mismos que a su vez nos van autodestruyendo, insegurizando y bajando aún más nuestra autoestima: “nunca nadie me va a querer… todo el mundo me rechaza”, “todo lo hago mal”, “haga lo que haga, nunca será suficiente”, “no puedo lograr las cosas que quiero”, desde ahí, deprimirse no es muy difícil…<br />
<span id="more-982"></span><br />
Pero detengámonos un momento y antes de pensar en un elaborado “plan aumentador de autoestima”, preguntémonos un par de cosas…</p>
<p>¿Cómo voy a esperar que los demás me quieran si yo no soy capaz de quererme a mí mismo?</p>
<p>¿Cómo voy a querer a otros, si no soy capaz de querer mi propio ser?</p>
<p>¿Cómo voy a quererme si no sé quién soy?</p>
<p>Si no sé quién soy y tiendo a pensarme como alguien poco merecedor de aprecio, manteniendo bajas expectativas y poca confianza en mí mismo, cualquiera puede venir y decirme algo negativo y yo le podré creer a ojos cerrados, pero cuando alguien me dice algo bueno sobre mí, será más fácil ponerlo en duda, teniendo el mismo efecto que si tu mamá te dice “que eres el niño más lindo del mundo…”</p>
<p>Por eso mismo, si te identificas con lo anterior y crees que tu autoestima no es una de tus fortalezas principales, no voy a entrar ahora en la ardua tarea de convencerte de que eres valioso, afortunado por varias de las cosas que tienes en tu vida ni otras frases que podrán rebotarte en este minuto… pero… ¡¡ no cantes victoria!! Si voy a compartir contigo unas cuantas cosas si es que quieres quererte un poco más…</p>
<p><strong>- Conócete a ti mismo: </strong>mírate, toma conciencia de cuáles son tus mayores fortalezas y tus debilidades (si andas un poco perdido respecto a cuáles pueden ser, puedes hacer el test que te sugiero en: http://www.sanarte.cl/2009/09/descubriendo-tus-fortalezas/), identifica cuáles son las cosas con las cuales disfrutas, las que te hacen feliz, las que valoras en tu vida, como “ver el mar”, “escuchar cantar los pajaritos”, “sacarme una buena nota”, “ver una película”, “trabajar en lo que me gusta”, “tener una familia con la que puedo contar”, “tener buenos amigos”, “sacar fotos”, “comprar algo que me gusta”, “ir a un recital”, “tocar guitarra”, o tantas otras…</p>
<p>Si conoces cuáles son las cosas, caminos o personas que te hacen bien, cuando estés mal, esto mismo podrá guiarte hacia un estado distinto, como si fuera una cálida luz, que te podrá reconfortar, dar fuerza y ayudar a salir adelante…De todos modos, saber quién eres y tener una visión de ti mismo integrada (no sólo incluyendo aspectos negativos) e independiente (que no se vea afectada todo el tiempo por lo que hacen o dicen otros), puede ser un paso que aporte en que sientas mayor seguridad y confianza ante la vida.</p>
<p><strong>- Ponle atajo al pesimismo determinista:</strong> supongamos que, en el peor de los casos, sí te has comportado mal con otros, no tienes amistades ni pareja ni familia cercana, tus valores dejan que desear y tienes la firma convicción de que el rechazo del mundo y tu baja autoestima es totalmente merecida pues no haces más que dañar a otros o cometer errores… Aunque es una apreciación subjetiva, que probablemente no sea del todo así, el tema es que tú has llegado a sentirte “mala persona”. Podemos debatir el cómo llegaste a creer eso, cuestionar esa creencia, identificar cosas buenas de ti que no estás considerando, etc., etc., pero si nada de eso te convence, ok… sólo quiero que no cierres la puerta aún, pues lo que te ha sucedido o quien has sido hasta ahora, no necesariamente tiene que seguir repitiéndose o siendo en tu futuro…</p>
<p>Los seres humanos aprendemos, y si bien nuestra esencia tiende a mantenerse en el tiempo, hay muchos comportamientos y actitudes que podemos cambiar e ir mejorando con el tiempo. Si no nos gusta quienes somos, podemos poco a poco aprender nuevas formas que nos ayuden a relacionarnos mejor con los demás, sentirnos más orgullosos de nosotros mismos y se nos haga más fácil el valorarnos y querernos… Si tomamos conciencia de nuestras limitaciones y tenemos la voluntad de mejorar, aprender, crecer, el camino puede abrirse para gradualmente ir construyendo una identidad con la que nos sintamos más cómodos.</p>
<p><strong>- No caigas en generalizar ni culparte por todo:</strong> Si la vida te ha entregado una o más experiencias difíciles, dolorosas o que han debilitado tu autoestima, no quiere decir que “todas” las experiencias que vendrán tienen que ser así… es importante mantener la esperanza, confiar en el futuro y mantener cierto nivel de valentía. Es cierto que duele caerse, pero para evitar ese dolor, te quedarás en el suelo envuelto en ese temor toda la vida y aislándote de las posibilidades que da el mantenerse de pie? Vale la pena confiar… quizás de 5 experiencias, 1 logrará ser buena, pero esa en si misma habrá valido la pena. Con el tiempo, uno agradece las caídas, los enemigos, las dificultades, pues sin ellas, no nos habríamos sabido levantar, seguir adelante, conseguir fortaleza y transformarnos en quienes somos…</p>
<p>Si existen dificultades recurrentes, si por ejemplo, todos tus amigos terminan traicionando tu confianza, es importante detenerse y ver cuál es la parte de responsabilidad que te corresponde en esos hechos, qué haces o dejas de hacer que las situaciones llegan repetidamente a ese punto, qué pautas están guiando las elecciones que estás haciendo respecto a tus amigos en este caso u otros aspectos, pero también es importante considerar que hagas lo que hagas, no todo depende de ti, no debes culparte egocéntricamente ni victimizarte pensando que todo lo malo que te sucede es porque tú no eres lo suficientemente bueno, astuto, fuerte, seguro, etc…. Hay cosas que suceden por circunstancias externas, por características de los otros, por contextos… No tenemos el control de todo lo que sucede en nuestra vida, debemos aceptar lo inesperado, el azar, lo impredecible. Nunca se sabe lo que puede suceder y por mucho que deseemos cierto orden y estructura que nos de estabilidad en la vida, debemos aceptar que las cosas no siempre salen como queremos y esto no necesariamente es nuestra culpa.<br />
<strong></strong></p>
<p><strong>- Perder el miedo a la novedad: </strong>Si sientes que tu entorno no te favorece y no tienes muchos espacios o personas con las cuales desarrollar más tu autoestima, puedes mirar más allá… “caminante no hay camino, se hace camino al andar” decía Machado.  Atrévete a conocer nuevas personas, integrarte en actividades donde puedas vivir cosas distintas, conocerte aspectos de ti mismo que antes no habías tenido la oportunidad de presenciar. Todos los días podemos aprender algo nuevo y si tenemos el corazón abierto, podemos  tener la oportunidad de recibir mucho de la vida también…</p>
<p>Son muchas las cosas que podemos hacer por nosotros mismos, por querernos y valorarnos más, por cuidarnos, animarnos y sobretodo tratarnos bien, tanto como trataríamos a la persona que más nos importa en el mundo, por eso, independiente de cómo ha sido la vida hasta ahora, podemos tomar conciencia de que es posible un presente y futuro distintos, en los cuales nos aceptemos, nos amemos con nuestras fallas y nuestras virtudes, seamos un puerto cálido y seguro para nuestra alma, teniendo la confianza necesaria en nosotros mismos para cumplir nuestros sueños y no dejarse abatir.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.sanarte.cl/2011/05/quiero-quererme%e2%80%a6/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

